viernes, octubre 05, 2007

Delicada cual flor de invernadero

Aquí estoy de vuelta tras un verano ajetreado a la par que estático y unos paseitos bucólicos por Urgencias con estancia de unos días en el hospital incluida. Y es que soy delicada cual damisela victoriana y padezco de dolencias tales como la anemia, entre otras por el estilo, apuesto a que finalmente muero de tuberculosis...
En fin, nada que no solucionen una buena transfusión y unos días de reposo.
Disculpen mi prolongada ausencia. Espero ir recuperando creatividad y fuerzas, aún tengo la masa encefálica un tanto atrofiada de no tener tiempo ni para pensar, ni sangre en condiciones para oxigenar mis maltrechas neuronas.

Me doy la bienvenida a mí misma:
-"Bienvenida de nuevo, hermosa"
-"Oh, gracias, eres tan amable..."



(He añadido un par de cosillas al blog: las citas, que son auténticas maravillas, y es que no he visto aún ni una que no me guste o cuya visión no comparta, y un contador de visitas, que he iniciado en 3333 porque ignoro el número de visitas que he recibido en realidad, aunque a juzgar por el aumento de la cifra desde su colocación hace unas horas deben de ser bastantes más)


martes, agosto 14, 2007

Soñar es gratis...el psicoanalista no






Despierto de la siesta asustada de mí misma. En estos intervalos de inconsciencia relativamente breves y profundos suelo tener los sueños más raros, también los más sencillos de recordar.
Hace unas tardes soñaba en una hora varios días. El tiempo y mi mala memoria desdibujan gran parte de los acontecimientos y los detalles.
Lo esencial se resumía en una escena en que mi subconsciente, transmutado en un par de niños pizpiretos como recién salidos de una serie familiar americana, interrogaba de este modo a mi consciente (o viceversa):


La pareja de críos (creo recordar, incluso, que uno de ellos era negro o hispano, como mandan los cánones de lo políticamente correcto) me preguntaba:
¿Qué te pasa? ¿Por qué estás triste?
A lo que yo contestaba: Que soy incapaz de establecer vínculos auténticos con la personas.
Así, sin anestesia, sin profundos símbolos ni extrañas imágenes oníricas, toma frase lapidaria, alto y claro, oiga...

La escena digna de diván de psicoanalista tenía lugar en un supermercado prácticamente desierto a excepción de los curiosones infantes. Yo permanecía lánguidamente sentada sobre unas cajas cuando el par se percató de mi lamentable presencia y se aproximó a interesarse por mí, hecho que recuerdo haberle agradecido y comentado que en estos días ya nadie se preocupa por nadie.


Después se me acercaba por la espalda una mujer de aspecto pobre. Yo le regalaba la ropa que llevaba puesta, aunque pretendía intercambiarla por la suya para tener algo con qué cubrirme.

Supongo que no nos importa desnudarnos en sueños, pero no tanto...

Y aunque todo parezca tan obvio, se admiten interpretaciones.

martes, julio 24, 2007

...

La realidad, engañosa, simula que siguen sucediendo cosas, pero no es así, no pasa nada. Tan sólo una serie de acontecimientos sucediéndose cíclicos y aburridos, como dibujados entre los desconchones de una pared gris, tratan de confundirnos haciéndonos creer que vivimos.
¿A quién le importa?
Dioses, llevo aburrida de esta vida desde que nací. Todas las conversaciones son como un guión malo repetido un millón de veces.
¿Qué hacer? ¿Me deshago de mi misantropía o de mí misma? ¿...Y para qué?

lunes, junio 25, 2007

Insolens Sum


Ser poeta tiene un incoveniente (obviando las noches de insomnio, la búsqueda torturadora del perfeccionismo, la bipolaridad, la sombra acechante de los grandes...) que todo el mundo se calla. Y es el tener que tratar con otros poetas.
Y es que los poetas cuando van (o vamos) de poetas a menudo somos aburridos y pomposos, y fingimos escucharnos con interés unos a otros mientras nuestras mentes giran ávidas como perros de presa en torno a nuestros propios versos. Y nos reunimos a conjurar no-sé-qué-males recitando poemas regados con alcohol. Y disimulamos probables tristezas y charlamos sobre proyectos obligados, porque parece que si no tienes un proyecto en mente no eres nada. Y citamos a autores de nombres exóticos en absoluto accesibles para el gran público. Y acabamos por aburrirnos en esas reuniones intelectualoides rezando porque el camarero nos traiga pronto otra copa.
Y, en fin, a este paso acabaremos teniendo un día del orgullo poético para reafirmarnos en nuestro ghetto endogámico. Y no quiero imaginar las discusiones interminables para elegir símbolo y color para nuestra bandera.

Esta es una visión obviamente exagerada y parcial de la situación, cualquier parecido con la realidad es...bueno, pues eso, parecido.
Las generalizaciones son un asco, pero los poetas en realidad somos (se supone) unos locos rebeldes divertidos...bueno, los que bebemos, los abstemios son unos petardos...jijiji

miércoles, junio 06, 2007

Darwin y Yo


Al hilo del post anterior y pensando sobre todo esto de la evolución, finalmente me han surgido unas dudillas: a ver, si realmente Darwin tenía razón y todo ese rollo de la supervivencia del más apto y blablabla...¿por qué sigue habiendo muchos más tontos que inteligentes? ¿Qué pasa? ¿es que algún antepasado mío salvó la vida a un antepasado de...qué sé yo...el Cordobés, al liberar su cabeza de las fauces de un descomunal saurio prehistórico, incluso aunque él la hubiera introducido allí intencionadamente por eso del gustirrinín del riesgo y por contarle los dientes al animalico? Es decir, ¿continúan existiendo los imbéciles gracias a la compasión de los más avispados? (nota mental: eliminar los rasgos compasivos del ADN del homo superioris cuando domine el mundo).

¿O es que quizás, como sospecho, la inteligencia no es un rasgo definitivo para la aseguración de la supervivencia? ¿o a lo peor los que nos creemos inteligentes (comparados con según quién) en realidad somos los más torpes? ¿qué será será?

Y en próximas entregas abordaremos el apasionante tema de... SÍ, ME VA LA EUGENESIA.

sábado, junio 02, 2007

A dar testimonio de la Palabra...con tó la calóh (o ser Testigo de Jehová es un oficio muy sufrido)



¿La palabra de dios?...bueno, señora eso es un libro, y libros sagrados hay muchos, además. ¿No cree que si algún dios existiera y tuviera la más mínima intención de comunicarse con nosotros lo haría de otro modo? Porque un libro...en fin, no es muy comercial que se diga, ¡huy! y de tantas páginas encima...y teniendo en cuenta los porcentajes de gente que sabía leer cuando el texto fue redactado, y aún después durante centurias...y aún hoy, si yo le contara... Por otra parte, ¿no sabe usted que hubo concilios en los que los padres de la iglesia decidieron lo que era y lo que no era la palabra de dios? Vamos, que yo no me fío un pelo, porque incluso aunque en sus tiempos fuera de verdad la palabra de dios, ahora ya es los cotilleos de unos cuantos sacerdotes.

Que sí, que sí, que lo de los pobres y los mansos que heredarán la tierra está muy bien, ¿pero no cree usted que debería estar usted haciendo algo por ellos en lugar de estar de cháchara por esos mundos de dios? Si pa pobre y pa mansa ya estoy yo, y no quiero heredar ná, si yo con un puesto de trabajo me conformo.

¿Que si nunca me he planteado de dónde venimos y cómo se creó la vida y todas esas cuestiones existenciales? Pues mire, aunque usted me esté diciendo que dios padre misericordioso está detrás de todo esto, ojo, que no se lo niego, hay principios científicos asentados desde hace tiempo al respecto, y a estas alturas ponerse a discutir sobre el Big Bang o la teoría de la evolución de las especies de Darwin, como que da una pereza...

Ya le he dicho que tengo mis propias creencias al respecto. Que me muevo entre el agnosticismo y mi propia religión inventada que es mucho más divertida que la mayoría, que en parte bebe de, y simpatiza con las creencias animistas y paganas.

Y vaya, no es por aterrorizarla, pero después de años de reflexión he llegado a la conclusión de que si dios existe le traemos sin cuidado. O me va a decir que usted se preocupa mucho por los microorganismos que puedan pulular por sus excrementos. Que los ha creado usted, pues sí, ¿y?. No me diga que va a enviarles profetas y libros sagrados.

Lo anterior, señora, puede ser una comparación quizás un poco salvaje, bueno, no se crea... Pero es que si le hubiera dicho que la mente del hombre es demasiado limitada como para aprehender siquiera la idea de un ser todopoderoso cuya naturaleza en realidad desconocemos, ¿me hubiera entendido?
A usted quizás la aterrorice, a mí me deja mucho más tranquila. Una vez llegada a esta conclusión ya no hay que pensar más en el tema. Adios angustias existencialistas.

Esto es lo que yo pensaba mientras ella hablaba, pero ¿para qué contestar? Si además no se callaba un momento la jodía...

LULU

Lulu no es, como pudiéramos pensar, una señorita francesa que usa medias de esas tan seductoras de costura en la parte de atrás, sino un nuevo engendro online tan atrayente como pérfido: un portal de autopublicación bajo demanda.

En lulu te registras y en 10 minutos ahí tienes tu libro publicado en la web, listo para ser vendido a quien interese, con diversas opciones de publicación en papel (tapa blanda, tapa dura, dura con sobrecubierta...) y con la opción añadida de venta (u ofrecimiento gratis, como uno vea) mediante descarga en formato electrónico. ¡Ah!, y gratis, sin coste alguno para el autor.
Los libros se imprimen bajo pedido, por lo que no hay pérdidas, y lulu se lleva tan sólo un 20% de beneficio sobre ejemplar, algo impensable en la publicación tradicional en la que el autor recibe una mínima parte de los beneficios.

"¡Yuhuuuuu!", exclamaréis; "esto mola", añadiréis; "¿y qué tiene de malo?", acabaréis por preguntaros. Bueno, para el autor que publica, quizás nada, siempre que no sea un auténtico amante de las letras y un defensor a ultranza de la correción del lenguaje. Para el pobre comprador mucho. Imaginad cómo puede ser tratar de encontrar un libro bueno, o medio decente al menos, entre los delirios hechos papel de miles de personajillos con ínfulas de Nobel que no saben hilar ni dos frases con un mínimo de correción ni mucho menos estilo.
Ese es el lado malo de lulu, un GIGANTESCO contra de este sistema de publicación. No se trata sólo de que no haya absolutamente ningún medio de selección de material apto para ser publicado, sino que, por supuesto, tampoco se corrigen los textos. Imaginad los atentados contra el idioma.
Por eso, si esta modalidad de publicación acabara por anular a la clásica en un futuro, bueno...vamos a dejar los ejercicios de imaginación por hoy porque sólo pensarlo es deprimente.

Yo confío en que este tipo de portales de autopublicación mejore en un futuro e incluya filtros de búsqueda mejorados que permitan acceder con facilidad a obras de mejor calidad.
Por ahora, si uno busca entre los "bestsellers" de la página en cuestión, dan ganas de llorar.

Eso sí, a una le pica el gusanillo...eso de tener un libro publicado en tan poco tiempo y con tanta facilidad...y, bueno, una tiene unos poemas por casa aburridos de mirarse las caras mustias...y no son poemas silenciosos precisamente ¿eh?, no, son de esos gritones y llorosos en plan: "publícanos, publícanos, nos aburrimos aquí...y además a ti te encanta probar TODO lo que internet ofrece, venga, tontina, publícanos de una vez". No queda más remedio que hacerles caso. Es bien sabido que desoír los ruegos de poemas vociferantes causa un insomnio atroz.

jueves, abril 26, 2007

Un Espíritu Moderno

El fantasma se asustó al verme aparecer en la oscuridad del pasillo. Eran las cuatro de la mañana de un martes (lo de mis inclinaciones etílicas no viene al caso), y supongo que no esperaba toparse con nadie en su nocturno deambular.

De algún modo extraño parecía ofendido, algo perplejo quizás ante su propio sobresalto. Seguramente le pareció muy impertinente por mi parte interrumpir así sus fantasmagóricos quehaceres.

Se diluyó en la pared con un levísimo fluir de blanca neblina, apenas atisbado por el rabillo del ojo, sin ruidos de cadenas ni los clásicos ululares y lamentos espectrales, discreto como era: un espíritu del siglo XXI.

viernes, abril 20, 2007

Contradicción

No me gustan las exhibiciones sentimentaloides, ni suelo hablar de mi vida ni de mis estados de ánimo. Difícilmente aguanto las actitudes autocompasivas, sobre todo en mí. No me gusta quejarme ni dar la lata: soy fuerte y orgullosa (y débil y arrastrada también).
Sin embargo...qué sola me siento en esta noche. Me siento sola aunque me guste la soledad, e incluso aunque yo sea artífice de ella. Este es uno de esos momentos en que una siente una vez más que nada cambiaría si no estuviera.
Sé que es una gran contradicción: amar la soledad y sentirse sola.
Mañana cambiaré de nuevo y ya no seré más esta, la Laura de esta noche no existirá más. Es bastante probable, incluso, que este texto desaparezca, que me avergüence de mostrar signos de debilidad y lo destruya.
Hasta entonces:

Like the sun, dear, up on high
We'll return, dear, to the sky
And we'll banish the pain and the sorrow
Until tomorrow, goodbye


miércoles, abril 18, 2007

¡Feliz No Cumpleaños!


Mañana este humilde y probablemente absurdo blog cumple un añito de vida. Increíble que haya llegado hasta aquí, pensé que mi inconstancia me haría aburrirme y dejarlo al poco tiempo, pero se ve que esto causa algún tipo de adicción en mayor o menor grado.
Yo, que no soy muy amiga de según qué tradiciones, esta vez decido plegarme a esa que circula por el cyberespacio de cambiar el aspecto del blog en sus aniversarios (al menos en el primero). Es por ello que podéis observar una nueva cabecera añadida después de muchos esfuerzos y pugnas con el html. Y...bueno, no estoy del todo contenta con el aspecto dominatrix-gótica que ha resultado, de modo que quizás más adelante vuelva a cambiar el diseño.
La alusión en la cabecera a la tempestad está directamente relacionada con el tema y el título de la novela que comencé a idear y redactar hace un año. Tal es el génesis de este blog. Hace un año tuve un sueño en el que escribía fluidamente, de modo inspirado y brillante. Historias y más historias surgían sobre el papel con una facilidad asombrosa...¡y eran geniales!
Caundo desperté a la mañana siguiente comencé a escribir mi novela, y al poco tiempo abrí este blog para poder pedir opiniones y consultar las dudas que me surgieran en e proceso.
Ahora, aunque haya dejado un poco de lado esa función original, siento que igualmente ha valido la pena. De algún modo, el blog me ha forzado a escribir, y aunque los temas tratados fueran muy diversos, siempre constituyeron una buena práctica de redacción. Por otra parte, el apoyo de la gente que se ha acercado a mis palabras a lo largo de este tiempo, también ha constituído un gran estímulo.
A partir de ahora, a seguir escribiendo más y mejor, y a seguir con la novela, a ver si le doy un buen empujón...
Por hoy: ¡feliz no cumpleaños!...que mañana no podremos decir lo mismo.

martes, abril 17, 2007

Otra Mirada

Anoche soñé (entre muchas otras cosas que huyeron de mi memoria) que tenía dos pares de ojos. Es extraño, lo sé, y sin embargo en el sueño era de lo más normal.

Los ojos “exteriores”, los que se hallaban en la superficie y miraban hacia fuera, parecían ser removibles. ¿Qué quiero decir con esto?: que me quité uno de ellos (ignoro ahora con qué fin), y lo deposité sobre la mesa de mi habitación, y hete aquí que mi gata en un descuido se dedicó a mordisquearlo, dejándomelo, como os podéis figurar, algo desmejorado. ¡Qué susto! ¡Y qué extraño se sentía al insertarlo de nuevo en su cuenca tan estropeadito! Pero bueno, el susto y la desagradable sensación fueron remitiendo al comprobar que el globo ocular se iba regenerando al estar de vuelta en su sitio natural.

De todos modos, de no haber sido así y quedar dañados los ojos “exteriores” de un modo irreparable, sabía que el par de ojos “internos” (situado tras el otro en el interior del cráneo) emergería hasta ocupar las cuencas y permitirme ver, así, con unos ojos como recién nacidos.

Qué sueño tan raro ¿verdad?

Sé que soñé muchas más cosas que no recuerdo. Al despertar me he levantado muy cansada, con los gemelos cargados (aún me duelen) como si hubiera pasado la noche corriendo.



lunes, abril 09, 2007

Ocurrencias en la Ducha

Hoy voy a que el foniatra me mire el corazón:
se salió en la última canción que te cantaba a solas.


...No sé qué tiene la ducha que siempre me inspira.

Quinta Glaciación

Se cortó la melena para que la pasión no pudiera arrastrarle por los pelos.

Olvidó los gemidos, la lucha fingida que acrecienta el deseo.

Se amputó el olfato rastreador, el tacto creativo, la vista concebida para captar al instante cualquier curva apetitosa en un radio de 150 metros a la redonda.

Volcó toda la energía sobrante en las palabras, palabras enrevesadas, abundantes, ridículas muchas de ellas, que esparcía por tertulias literarias, por veladas poéticas, por cualquier tipo de cónclave de intelectuales disponible en la ciudad.

No se puede negar que tenía emoción tratar de hallar la palabra exacta o, mejor, la más rara, como los autores exóticos a los que solía citar en sus intervenciones. Pero la palabra no poseía la cualidad humectante de los cuerpos en contacto jugando a no saber. Ni lo dejaba a uno exhausto y feliz tras ser pronunciada. La palabra sólo podía ser acariciada por su lengua, y a duras penas, ¡y él era mucho más que una glotis inquieta! Era quizás un aparato fonador insatisfecho: siempre hablando, ávido (en el fondo) de silencio. Sólo en silencio puede uno oír sus verdaderos deseos. Aquella mujer debía de ser emisaria del silencio. Sin emitir sonido alguno tomó su mano, sin más, y lo condujo a los servicios del café en el que transcurría la tertulia de turno.

Él se dijo que probablemente deseó en más de un millar de ocasiones que algo así le ocurriera en los tiempos anteriores a su renuncia del sudor y la saliva.

Ella no soltó su mano en ningún instante, la guió por todo su cuerpo con una delicadeza impropia de la situación.

Se hizo el caos en la mente del hombre: algo quería arrastrarlo de nuevo, algo feroz, exultante, verdadero y simple como el primer amanecer. Tocar, lamer, morder, besar, ¡aaah!, estar, estar contigo, en ti, rodeándote, sobre ti… Volvía, volvía el olfato con su impertinencia depredadora; volvía la carne, la carne toda a sentir cada milímetro de su humana extensión.

Y la palabra: la palabra no cedía, golpeando sus sienes trataba de recuperar el espacio ganado por la sangre primitiva. Y brotaron reflexiones apresuradas y versos locos. Cobraron vida los “peros” y los “porqués”.

Y la mujer, aquel prodigio de sabor y de silencio, pareció leer su pensamiento al instante, y apartó de él su calor, llevándose labios, lengua, manos, dejándolo desvalido a orillas de la quinta glaciación:
Ah, escritores! ¡Oh, poetas! Los intelectuales no folláis, atesoráis experiencias para vuestra próxima obra, y yo no voy a ser tu musa, la excusa para un verso indiscreto o un relato tórrido. Yo soy deliciosa y tú aburrido. Adiós.

Y así se marchó con el ondular hipnótico de su trasero de mujer-loba haciendo eco de su despedida. Y el cerebro de él se limitó a babear, incapaz de hallar una sola palabra apropiada.


Dedicado a todos los hombres que hacéis voto de abstinencia temporal transitoria, a los que os refugiáis en la palabra, y a los que lo hacéis en el silencio. A los que sabéis que follar es otra cosa. A los que sabéis que hay algo más allá de los cuerpos, de la ausencia, de la presencia, de las almas. A los que tratáis de asir lo inaprensible. Con amor...