lunes, noviembre 26, 2007

CUENTO para sobrevivir al OTOÑO


La calle es un desfile de sombras, así lo atestiguan esta luz viscosa y mis tres dioptrías y pico, lo grita mi conciencia, no hallando reflejo en las figuras fugaces que atraviesan el éter como en la confusión de un sueño acelerado.

Y así camino, caminan más bien mis piernas por mí, movidas por una voluntad ajena, extraña, tan diferente de la mía, en estos momentos blanda, ausente.

Mis suelas han de tener dibujada una ruta a seguir todos los días, me digo. Algo, una especie de gps de la rutina que me obliga, o quizás me ayuda a cumplir con estas obligaciones obtusas que nos impone la sociedad, que nos imponemos nosotros mismos para encajar bien en ella, para agradar, en definitiva. Si no quisiéramos agradar todo el tiempo ¿nos esforzaríamos por alcanzar metas tales como títulos oficiales o trabajos estables? Me pregunto qué tienen que ver los títulos con el conocimiento, y los trabajos absurdos con la supervivencia.

No es culpa del otoño, ni de las hojas en su ritual anual de suicidio colectivo (la secta de los árboles es la más disciplinada de las sectas), ni siquiera es culpa de los rostros grises ni de esta luz somnolienta.

La culpa es de la amortiguación integral que cargamos día tras día sobre nosotros, como una especie de apéndice vano:

¿Le parece percibir como a través de un velo? ¿A menudo siente la sensación de no estar lo bastante vivo? ¿Sus emociones han perdido intensidad? Dos palabras: Amortiguación Integral. No está incluida en el modelo de serie, pero suele acoplarse con el transcurrir del tiempo.

Así son las cosas, la realidad, antítesis de sí misma (absurda y antiestética, vibrante y reluciente) se derrama como lluvia perezosa sin lograr atravesar las gabardinas que cubren nuestro entendimiento.

En otoño, quién sabe por qué, se hace más obvia esta carencia de consistencia, este emborronamiento de contornos y de ánimos.

Pero hay esperanza, existen múltiples recetas para deshacerse de la Amortiguación Integral, se rumorea. Una de ellas al parecer asegura que si uno permite descansar su mirada, sus piernas, su ego... Si uno se detiene a contemplar atentamente el cielo, en ocasiones acaba cayendo en la cuenta de que jamás es el mismo: los colores, las luces, la disposición de las nubes se alían cada día para crear un cuadro único y perfecto. Y al final nos salvan los prodigios desapercibidos que creímos tedio.




Colaboración para el número de Noviembre de la revista Grada.

jueves, noviembre 01, 2007

EL Muro

La barrera siempre ha estado ahí, eso dice mamá. Paco también me habló de la barrera, y todos parecen sentirla, ¿pero quién la alzó? ¿realmente lo hice yo o es la percepción de los otros la que me sitúa tras ella?
Lo cierto es que ahí continúa, lo noté el otro día entre aquella chica que no me miraba a los ojos mientras me hablaba y yo, lo capté en el rubor de aquel otro que balbuceaba nervioso unas explicaciones ininteligibles. La barrera era quizás la culpable a su vez del caudal de palabras sin sentido que otro vertió sobre mí nada más verme.
¿Qué es la barrera? Paco decía que impongo, como otros me han dicho. Mamá dice que está ahí desde que era pequeña, que yo me quedé en mi propio mundo y dejé al resto de la humanidad al otro lado.
No lo sé, es posible... Supongo que ese muro impalpable pero tan fatídicamente presente ha marcado de algún modo mi destino de escritora. El Hado quiere que escriba, de algún modo pretende que salga menos, que tenga menor relación con las personas y así me encierre a escribir sin más distracciones de las necesarias.
El Destino siempre se sale con la suya...

miércoles, octubre 17, 2007

CURACIÓN

...Y AHORA VOY A QUEDARME EN SILENCIO, PEQUEÑITA Y CONCENTRADA, UN EMBRIÓN DE ESCRITORA.
CALLAR Y ESCRIBIR, CALLAR Y ESCRIBIR. VAMOS A QUEDARNOS SOLAS LAS DOS, MI MUSA HUIDIZA Y YO. NO VOY A PERMITIR QUE NADA MÁS IMPORTE.
TE INVOCO, ME ENTREGO, VEN A SER YO...

martes, octubre 16, 2007

Espinas Prematuras

¡Verde, verde, verde!

Era una ocasión especial, única. Un brote... ¿de qué? Nadie sabía. ¿Cuándo fue la última vez que alguien contempló una encina o un rosal?

Se bailaron danzas antiguas, eso sí era recordado por algunos, alzando los brazos al cielo, hambrientos de inmensidad, pateando la tierra como venimos haciendo desde hace miles de años, los últimos cientos con más saña que nunca.

Se celebró, en fin, el acontecimiento, como era digno de celebrar. Recordaron el sexo, se miraron con aprensión... ya apenas se tocaban. Había tantos riesgos: la enfermedad, la polución, la podredumbre habían planeado sobre sus conciencias pueriles demasiado tiempo.

Y, ahora, aquel insignificante remedo de vegetal reclamaba de nuevo para sí cuanto de vital existía en el universo, los llamaba a la acción, la saliva y al sudor, hierbajo impertinente, revolucionario de la sangre...

Lo pisotearon, ¿qué importaba? ¿Quién podría esperar a que creciera para disipar sus dudas?

También se prohibió la danza, tanto gasto exaltado de energía no podía ser bueno...


(Mi primera colaboración de ficción en la revista Grada de septiembre. Los títulos no son lo mío, espero mejorar...)

Poesía Experimental: la lógica en el asombro

Poesía experimental: emoción, sorpresa, delirio, caos, originalidad. Todo eso y más. La poesía experimental puede incluir versos escritos o no, palabras sueltas, letras desbocadas… Suele incluir imágenes sugerentes, cargadas de significado, de múltiples simbolismos, normalmente inteligibles al primer vistazo, regidas por códigos comunes fácilmente reconocibles por cualquier ciudadano medio. Puede tomar la forma de un objeto tridimensional, un lienzo pintado, un montaje fotográfico, una curiosa combinación de piezas móviles, incluso algo literalmente vivo.

Si a algo tan intuitivo, cargado de pasión y aderezado con unas dosis de locura se le pudiera denominar disciplina, diríamos que en la práctica de tal “disciplina” convergen artistas de muy diversas índoles: poetas, pintores, fotógrafos, diseñadores gráficos, escultores, reposteros incluso… Lo cierto es que cualquiera que sepa mirar la realidad con ojos asombrados, volverla del revés y fabricarse con ella una “dadilaer” nueva con la que jugar a los acertijos y a las verdades de las buenas, es un poeta experimental.

Ya ven: ni nombres propios, ni clasificaciones de corrientes, ni definiciones de manual. Sólo impresiones sobre un arte apasionante.



(Fragmento de mi primera colaboración en la revista Grada)

sábado, octubre 06, 2007

MOONLIGHT LOVER


Escucho Moonlight Serenade y el sueño de anoche me ataca de nuevo el sentimiento. Y es que la pasada noche volví a enamorarme en sueños ("a veces me enamoro en sueños", así comienza otro post que tengo en borrador y que nunca publiqué).
Mi estúpida conciencia, lastre absurdo, beligerante incluso allá en
Oniria, no me dejaba olvidar que tengo pareja, con lo cual yo me convertía en una mujer infiel. Lo cierto es que no importaba: la unión, finalmente, entre mi amante y yo era inevitable, era uno de esos hechos seguros tejidos en los traviesos tapices del Destino.

Mi amante tenía otras amantes a su vez, tampoco importaba, nadie más importaba cuando estábamos juntos. Había cierta tragedia en el hecho de no poder estar juntos "del todo" al tener yo pareja y no estar dispuesta a dejarla, y al seguir viéndose él con las otras mujeres a pesar de que ninguna lo llenaba como yo lo hacía. Seguramente esos factores contribuían también a hacer más ardiente nuestra historia, había furia entre nosotros, amor y furia...

Qué decir, he vivido una pasión de película, de leyenda, formada de varios encuentros locos, de toda una vida demencialmente VIVA, en apenas unos minutos o unas horas.


Otra vez sentí ese temblor íntimo, magmático en los besos, y he de decir que , oníricas o no, aquellas lenguas estaban muy vivas también...


Buenos días, amor mío, donde quiera que estés...

viernes, octubre 05, 2007

Delicada cual flor de invernadero

Aquí estoy de vuelta tras un verano ajetreado a la par que estático y unos paseitos bucólicos por Urgencias con estancia de unos días en el hospital incluida. Y es que soy delicada cual damisela victoriana y padezco de dolencias tales como la anemia, entre otras por el estilo, apuesto a que finalmente muero de tuberculosis...
En fin, nada que no solucionen una buena transfusión y unos días de reposo.
Disculpen mi prolongada ausencia. Espero ir recuperando creatividad y fuerzas, aún tengo la masa encefálica un tanto atrofiada de no tener tiempo ni para pensar, ni sangre en condiciones para oxigenar mis maltrechas neuronas.

Me doy la bienvenida a mí misma:
-"Bienvenida de nuevo, hermosa"
-"Oh, gracias, eres tan amable..."



(He añadido un par de cosillas al blog: las citas, que son auténticas maravillas, y es que no he visto aún ni una que no me guste o cuya visión no comparta, y un contador de visitas, que he iniciado en 3333 porque ignoro el número de visitas que he recibido en realidad, aunque a juzgar por el aumento de la cifra desde su colocación hace unas horas deben de ser bastantes más)


martes, agosto 14, 2007

Soñar es gratis...el psicoanalista no






Despierto de la siesta asustada de mí misma. En estos intervalos de inconsciencia relativamente breves y profundos suelo tener los sueños más raros, también los más sencillos de recordar.
Hace unas tardes soñaba en una hora varios días. El tiempo y mi mala memoria desdibujan gran parte de los acontecimientos y los detalles.
Lo esencial se resumía en una escena en que mi subconsciente, transmutado en un par de niños pizpiretos como recién salidos de una serie familiar americana, interrogaba de este modo a mi consciente (o viceversa):


La pareja de críos (creo recordar, incluso, que uno de ellos era negro o hispano, como mandan los cánones de lo políticamente correcto) me preguntaba:
¿Qué te pasa? ¿Por qué estás triste?
A lo que yo contestaba: Que soy incapaz de establecer vínculos auténticos con la personas.
Así, sin anestesia, sin profundos símbolos ni extrañas imágenes oníricas, toma frase lapidaria, alto y claro, oiga...

La escena digna de diván de psicoanalista tenía lugar en un supermercado prácticamente desierto a excepción de los curiosones infantes. Yo permanecía lánguidamente sentada sobre unas cajas cuando el par se percató de mi lamentable presencia y se aproximó a interesarse por mí, hecho que recuerdo haberle agradecido y comentado que en estos días ya nadie se preocupa por nadie.


Después se me acercaba por la espalda una mujer de aspecto pobre. Yo le regalaba la ropa que llevaba puesta, aunque pretendía intercambiarla por la suya para tener algo con qué cubrirme.

Supongo que no nos importa desnudarnos en sueños, pero no tanto...

Y aunque todo parezca tan obvio, se admiten interpretaciones.

martes, julio 24, 2007

...

La realidad, engañosa, simula que siguen sucediendo cosas, pero no es así, no pasa nada. Tan sólo una serie de acontecimientos sucediéndose cíclicos y aburridos, como dibujados entre los desconchones de una pared gris, tratan de confundirnos haciéndonos creer que vivimos.
¿A quién le importa?
Dioses, llevo aburrida de esta vida desde que nací. Todas las conversaciones son como un guión malo repetido un millón de veces.
¿Qué hacer? ¿Me deshago de mi misantropía o de mí misma? ¿...Y para qué?

lunes, junio 25, 2007

Insolens Sum


Ser poeta tiene un incoveniente (obviando las noches de insomnio, la búsqueda torturadora del perfeccionismo, la bipolaridad, la sombra acechante de los grandes...) que todo el mundo se calla. Y es el tener que tratar con otros poetas.
Y es que los poetas cuando van (o vamos) de poetas a menudo somos aburridos y pomposos, y fingimos escucharnos con interés unos a otros mientras nuestras mentes giran ávidas como perros de presa en torno a nuestros propios versos. Y nos reunimos a conjurar no-sé-qué-males recitando poemas regados con alcohol. Y disimulamos probables tristezas y charlamos sobre proyectos obligados, porque parece que si no tienes un proyecto en mente no eres nada. Y citamos a autores de nombres exóticos en absoluto accesibles para el gran público. Y acabamos por aburrirnos en esas reuniones intelectualoides rezando porque el camarero nos traiga pronto otra copa.
Y, en fin, a este paso acabaremos teniendo un día del orgullo poético para reafirmarnos en nuestro ghetto endogámico. Y no quiero imaginar las discusiones interminables para elegir símbolo y color para nuestra bandera.

Esta es una visión obviamente exagerada y parcial de la situación, cualquier parecido con la realidad es...bueno, pues eso, parecido.
Las generalizaciones son un asco, pero los poetas en realidad somos (se supone) unos locos rebeldes divertidos...bueno, los que bebemos, los abstemios son unos petardos...jijiji

miércoles, junio 06, 2007

Darwin y Yo


Al hilo del post anterior y pensando sobre todo esto de la evolución, finalmente me han surgido unas dudillas: a ver, si realmente Darwin tenía razón y todo ese rollo de la supervivencia del más apto y blablabla...¿por qué sigue habiendo muchos más tontos que inteligentes? ¿Qué pasa? ¿es que algún antepasado mío salvó la vida a un antepasado de...qué sé yo...el Cordobés, al liberar su cabeza de las fauces de un descomunal saurio prehistórico, incluso aunque él la hubiera introducido allí intencionadamente por eso del gustirrinín del riesgo y por contarle los dientes al animalico? Es decir, ¿continúan existiendo los imbéciles gracias a la compasión de los más avispados? (nota mental: eliminar los rasgos compasivos del ADN del homo superioris cuando domine el mundo).

¿O es que quizás, como sospecho, la inteligencia no es un rasgo definitivo para la aseguración de la supervivencia? ¿o a lo peor los que nos creemos inteligentes (comparados con según quién) en realidad somos los más torpes? ¿qué será será?

Y en próximas entregas abordaremos el apasionante tema de... SÍ, ME VA LA EUGENESIA.

sábado, junio 02, 2007

A dar testimonio de la Palabra...con tó la calóh (o ser Testigo de Jehová es un oficio muy sufrido)



¿La palabra de dios?...bueno, señora eso es un libro, y libros sagrados hay muchos, además. ¿No cree que si algún dios existiera y tuviera la más mínima intención de comunicarse con nosotros lo haría de otro modo? Porque un libro...en fin, no es muy comercial que se diga, ¡huy! y de tantas páginas encima...y teniendo en cuenta los porcentajes de gente que sabía leer cuando el texto fue redactado, y aún después durante centurias...y aún hoy, si yo le contara... Por otra parte, ¿no sabe usted que hubo concilios en los que los padres de la iglesia decidieron lo que era y lo que no era la palabra de dios? Vamos, que yo no me fío un pelo, porque incluso aunque en sus tiempos fuera de verdad la palabra de dios, ahora ya es los cotilleos de unos cuantos sacerdotes.

Que sí, que sí, que lo de los pobres y los mansos que heredarán la tierra está muy bien, ¿pero no cree usted que debería estar usted haciendo algo por ellos en lugar de estar de cháchara por esos mundos de dios? Si pa pobre y pa mansa ya estoy yo, y no quiero heredar ná, si yo con un puesto de trabajo me conformo.

¿Que si nunca me he planteado de dónde venimos y cómo se creó la vida y todas esas cuestiones existenciales? Pues mire, aunque usted me esté diciendo que dios padre misericordioso está detrás de todo esto, ojo, que no se lo niego, hay principios científicos asentados desde hace tiempo al respecto, y a estas alturas ponerse a discutir sobre el Big Bang o la teoría de la evolución de las especies de Darwin, como que da una pereza...

Ya le he dicho que tengo mis propias creencias al respecto. Que me muevo entre el agnosticismo y mi propia religión inventada que es mucho más divertida que la mayoría, que en parte bebe de, y simpatiza con las creencias animistas y paganas.

Y vaya, no es por aterrorizarla, pero después de años de reflexión he llegado a la conclusión de que si dios existe le traemos sin cuidado. O me va a decir que usted se preocupa mucho por los microorganismos que puedan pulular por sus excrementos. Que los ha creado usted, pues sí, ¿y?. No me diga que va a enviarles profetas y libros sagrados.

Lo anterior, señora, puede ser una comparación quizás un poco salvaje, bueno, no se crea... Pero es que si le hubiera dicho que la mente del hombre es demasiado limitada como para aprehender siquiera la idea de un ser todopoderoso cuya naturaleza en realidad desconocemos, ¿me hubiera entendido?
A usted quizás la aterrorice, a mí me deja mucho más tranquila. Una vez llegada a esta conclusión ya no hay que pensar más en el tema. Adios angustias existencialistas.

Esto es lo que yo pensaba mientras ella hablaba, pero ¿para qué contestar? Si además no se callaba un momento la jodía...

LULU

Lulu no es, como pudiéramos pensar, una señorita francesa que usa medias de esas tan seductoras de costura en la parte de atrás, sino un nuevo engendro online tan atrayente como pérfido: un portal de autopublicación bajo demanda.

En lulu te registras y en 10 minutos ahí tienes tu libro publicado en la web, listo para ser vendido a quien interese, con diversas opciones de publicación en papel (tapa blanda, tapa dura, dura con sobrecubierta...) y con la opción añadida de venta (u ofrecimiento gratis, como uno vea) mediante descarga en formato electrónico. ¡Ah!, y gratis, sin coste alguno para el autor.
Los libros se imprimen bajo pedido, por lo que no hay pérdidas, y lulu se lleva tan sólo un 20% de beneficio sobre ejemplar, algo impensable en la publicación tradicional en la que el autor recibe una mínima parte de los beneficios.

"¡Yuhuuuuu!", exclamaréis; "esto mola", añadiréis; "¿y qué tiene de malo?", acabaréis por preguntaros. Bueno, para el autor que publica, quizás nada, siempre que no sea un auténtico amante de las letras y un defensor a ultranza de la correción del lenguaje. Para el pobre comprador mucho. Imaginad cómo puede ser tratar de encontrar un libro bueno, o medio decente al menos, entre los delirios hechos papel de miles de personajillos con ínfulas de Nobel que no saben hilar ni dos frases con un mínimo de correción ni mucho menos estilo.
Ese es el lado malo de lulu, un GIGANTESCO contra de este sistema de publicación. No se trata sólo de que no haya absolutamente ningún medio de selección de material apto para ser publicado, sino que, por supuesto, tampoco se corrigen los textos. Imaginad los atentados contra el idioma.
Por eso, si esta modalidad de publicación acabara por anular a la clásica en un futuro, bueno...vamos a dejar los ejercicios de imaginación por hoy porque sólo pensarlo es deprimente.

Yo confío en que este tipo de portales de autopublicación mejore en un futuro e incluya filtros de búsqueda mejorados que permitan acceder con facilidad a obras de mejor calidad.
Por ahora, si uno busca entre los "bestsellers" de la página en cuestión, dan ganas de llorar.

Eso sí, a una le pica el gusanillo...eso de tener un libro publicado en tan poco tiempo y con tanta facilidad...y, bueno, una tiene unos poemas por casa aburridos de mirarse las caras mustias...y no son poemas silenciosos precisamente ¿eh?, no, son de esos gritones y llorosos en plan: "publícanos, publícanos, nos aburrimos aquí...y además a ti te encanta probar TODO lo que internet ofrece, venga, tontina, publícanos de una vez". No queda más remedio que hacerles caso. Es bien sabido que desoír los ruegos de poemas vociferantes causa un insomnio atroz.