miércoles, febrero 01, 2012

No, no, no (no quería publicarlo porque es muy malo, pero alguna explicación debo tras tanto tiempo de silencio)

No me apetece escribir. No sé escribir. Abrí otro blog para escribir (tres veces de "escribir"en una línea demuestra mi destreza literaria) cualquier cosa que me apeteciera (frivolidades, preferentemente), y ahí está, desnudito como un niño negro en los telediarios de mi infancia. Cuando el hambre estaba en Zaire y tenía un origen más obvio.
¿Veis? No sé escribir. Hago comparaciones de mal gusto, no doy pie con bola, y mis únicas palabras buenas vienen en ráfagas de frases sueltas con las que una no sabe qué hacer (lo que equivale a seguir llenando libretas y móviles de palabras inútiles). Igual no hay que escribir. Nada obliga a ello, no hay necesidad... Quizás no hay que respirar, ni llorar, ni lamentarse. Creo que ya no escribo porque soy feliz (excepto porque últimamente me doy cuenta de que más me vale morir antes de llegar a vieja porque está claro que no voy a tener una pensión mínimamente digna, pero en mi descargo he de decir que no soy muy de darle vueltas a las cosas). Y porque evito el conflicto cada vez más. He anidado en un luminoso (y con vistas)  mundo de despreocupación y felicidad y ya no sé escribir. No conozco las palabras ni quiero pensar sobre los temas. Sólo quiero ser feliz. No deseo analizar. No me apetece debatir, ni razonar ordenadamente.
No sé si quiero darles voz. Si se la doy un rato luego querrán seguir vivos y despiertos. ¿Y yo? Seguro que ellos me harían más viva y más despierta que nunca. Se lo debo, hace tiempo que sé que se lo debo (a ellos y a todos los que me han dado lo que yo debería tratar de devolver de algún modo). Al final voy a tener que escribir. Quizás cuando se me acabe el dinero y no pueda salir más. O ahora...

2 comentarios:

Saintwolf dijo...

A mí me ha venido pasando en los últimos años algo parecido con el mío. Pero mujer, siempre habrá algo de lo que escribir, ¿no?

Quizás no de las mismas cosas, o no de la misma manera. Pero , aunque tengas que renovar o darle una vuelta de tuerca, siempre algo hay.

Esto te lo digo a ti porque es lo que he venido repitiéndome los últimos días para convencerme de escribir un nuevo artículo (que espero que no sea otro de estos renacimientos esporádicos que parecen la promesa del retorno a un ritmo mínimamente regular de publicación y luego se quedan en eso, promesas).

Te desaconsejo rematar al blog comatoso en primer lugar por ti porque, seas más o menos feliz, creo que es un ejercicio sano de desahogo, expresión y razonamiento (aunque llegue a ser un coñazo el autorreto de mantenerlo mínimamente activo), y en segundo lugar por los que creen (creemos) que escribes cosas interesantes de manera interesante.

Él nunca lo haría.

Laura dijo...

Bueno, no es que fuera a matarlo o rematarlo, sino más bien a dejarlo aparcadito ahí con su coma y comenzar con otro.
Sí, algo habrá de lo que escribir, pero es que no encuentro motivación y me siento torpe. Y lo que me apetece decir ya lo hago en las redes sociales, supongo que en parte es por eso que ya no escribo por aquí...